lunes, 30 de junio de 2014

Los dias son dias

Han pasado pocos dias desde que acabó mi historia de amor. Una historia en la que el deseo se pagó antes de empezar.

Llevaba meses hablando con un compañero de clase que me caía genial. Nos llevabamos muy bien. Ibamos al cine juntos, paseabamos, bromeabamos...
Una cosa llevó a la otra, y acabó dandome más cariño que mi pareja de entonces.
Me robó el corazón.
Me ayudó a darme cuenta que aquella relación a distacia estaba acabando conmigo.

Y tenía que pasar; después de muchos encuentros en los que sobraba deseo, le besé, nos besamos, y acabamos perdidos entre nuestros labios. Labios que llevaban semanas deseando juntarse.

El amor duele, dicen. Mas yo pienso que mas que es muy fragil, si no se cuida se rompe, y entonces si puedes cortarte con los trozos.

Soñé tanto con este momento que ahora que ha ocurrido no llego a creermelo del todo.

Todo acaba

El 20 de junio de 2013 conocí a un chico especial. Era tímido, trataba de apartarse de la multitud. Pasé un dia genial en la piscina con mis amigos, y él era amigo de mi mejor amigo. Yo las estaba pasando putas, porque mi mejor amigo me besó dias antes, y él tenia novia. Yo queria que la tierra me tragase, pues en teoria ese dia teniamos que hablarlo, pero pasó de mi como la mierda. Por la noche, en un grupo de whatsapp él y yo empezamos a hablar. Pasaron los dias y seguimos hablando.
Así hasta que llegó el 8 de julio, en el que nos besamos. Al principio de la relacion era todo bonito: regalos, llamadas inesperadas, horas y horas hablando por skype... Pero llegó septiembre, y me mudé de ciudad, a 400 km de él.
Dijimos que la distancia no podria con nosotros, que nuestro amor lo vencia todo.
Una relacion es cosa de dos. Igual que en un carro tirado por animales, si uno de los dos para, el otro se cansa de tirar del carro solo.
Llegaron los enfados tontos por mi parte, en los que él no se inmutaba y parecia no importarle... Y así un mes, dos, tres... cinco... y llegó fin de año. Tanto tiempo sin vernos merece un buen reencuentro. Todo fue cariño y amor. Pasaron otros tres meses, hicimos el amor. En cuatro dias todo fue sexo. Y los meses pasaron. Cuatro meses sin vernos. Ya no volví a saborear su lengua. El reencuentro fue frio.
Besos en los labios con temor de abirlos. Se acabó. A él parecia no importarle. Pasó una semana en mi casa, yo necesitaba cariño, él no me lo dio. Yo estaba cansada de esa situación. Me enfadé y a él no le importó. Fin, un amor tan puro como fue, terminó por descuidarnos el uno del otro.

Si quieres mantener viva una rosa, no olvides mimarla cada dia. Puede pudrirse.