jueves, 20 de septiembre de 2012

Bendito verano...

Bendito verano... O no tanto.
Para unos significan vacaciones, descanso, el fin de las clases... Para otros, simplemente el fin, el periodo en el que mantenerse a raya es difícil. 
Vacaciones para todos, incluso para los padres quienes vigilan cada uno de nuestros movimientos.
Bajo la presión de ellos poco se puede hacer para ocultar este "maravilloso" mundo (lo pongo entre comillas porque al menos para mí no lo es tanto).

Ya han pasado unos meses desde la última vez que entré al blog y escribí una entrada, pero he estado tan metida en controlar y bajar mi peso, que ni siquiera he tenido tiempo para conectarme a internet. 

Ha pasado tan deprisa y a la vez tan lento este verano, que no quisiera que volviera a ocurrir muy a mi pesar... Ya que es un gran alivio eso de no tener que ir a clases o estudiar cada día. 

Después de estos meses de supuesto "relax" he superado mis 47 kilos, y con mi madre en el paro dudo mucho que pueda volver a bajar tan rápido como hice meses antes del verano...

Estoy tan arrepentida de haber caído en la trampa, y comer por mi madre... 


Se necesita mucho coraje para hacerle ver a tu madre tu mente enferma...